el sueño de los bien amantes
noviembre 22, 2010
En la tranquilidad de las sierras, pensando sobre lo que vengo pensando, la muerte en sentido figurado en la vida de las personas, de su vida aletargada, de los sentimientos lisiados, de las muletas que todos precisamos, llega la noticia de una muerte de verdad verdadera, una de posta.
Tardé en entenderla, porque no es amigo, en el termino más completo de la palabra, nunca cenó en mi casa, ni durmío bajo mi techo, ni compartimos secretos, ni estrechamos abrazos que hablaran… pero era cercano igual. Hijo de Silo, cuando toda mi vida creci con mi casa llena de libros y stickers en la heladera del Movimiento Humanista. Primo de Atu y Mene, mis amigos que siempre goce y admire tanto de su integridad familiar. Amigo de todos mis amigos, y personas relacionadas a la musica, y a esto nuevo, del cachengue integrado a la ciudad siglo 21. Y Companhero sentimental de Mariana.
Entre nosotros no teniamos dialogo, y cuando nos saludabamos, una incomodidad se sentia en el aire. Y es que ambos, nos usabamos el uno al otro para celar a Mariana… Yo solia llamarle “tu marido” para hincharle las pelotas a Mariana, como Espiritu Libre que ella se siente… Y el, solia decirle “tu novio el chaav” tambien para romperle las pelotas, a ella, a Mariana, que como Espiritu Libre nunca pudo devolverle ni 20% del amor que Fede le ofrecia incondicionalmente.
Todos nos conmovemos, ante la muerte de alguien que no se espera. Fede estaba cumpliendo, lo que imagino, como un buen sueño, que era recorrer toda Sudamerica con un amigo, dando shows… faltaban pocas horas para que llegara a Brasil, donde también estaba Mariana. Iban a verse después de varios meses. Seguramente, en su cabeza fantaseaba con que Mariana, lo recibiera con sus brazos abiertos y le dijera ” Fede, tuve un sueño, donde todos mis antepasados dijeron que no tuviera miedos. Sentí como si un millón de nudos se desataran, y empece a extrañarte como nunca. Todo mi Amor tenia forma de caminos, y todos los caminos terminaban en vos”
Llegué a casa, le comente a mamá que se habia muerto el hijo de Silo, quedo perpleja. Silo habia muerto un mes antes, mamá dijo “pobre su madre, pero son gente tan preparada espiritualmente que todo lo pueden”. El marido pregunto “De tristeza? el padre lo llamó…” Y es que el Flaco (asi le decian al padre), debe haber visto que estaba tan bueno de aquel lado, que no quiso verlo sufrir. Faltaban minutos para aterrizar en Brasil, y tal vez, a Mariana no le había llegado el momento del sueño curador desatanudos, y los corazones buenos, no merecen ser asi de rotos.